Entonces llegaste tú, en realidad ya habías llegado hace un rato, desde hace 9 años y de pronto varios sueños volvieron, varias actitudes olvidadas, hasta recorde cómo era ser cariñosa y tierna y creer en mi pareja, confiar en ti, sentir que me quieres, saberme querida, deseada, saber que para alguien este mundo existo y que no me necesita para hacer su día a día pero que si me voy algo en su vida cambiaría.
Es la primera vez que una relación me lleva a conocer a los amigos y a llevarte a conocer a mis amigos, es la primera vez que mi madre no pone caras porque llegue algo tarde porque sabe que estoy contigo, es la primera vez que cocino en un anafre por la noche y contigo a mi lado, es la primera vez que encuentro con alguien la confianza de que me diga te falta o sobra esto, es la primera vez que alguien me busca no por mi cuerpo, es la primera vez que alguien es tan mío sin haberlo sido aún.
Es la primera vez que siento ganas de llorar mientras te escribo y recuerdo todo lo que hemos vivido en este mes de estar juentos y es la primera vez que por más que busco por todos lados no encuentro mi coraza, pero no estoy tan preocupada por ella.
Quiero agradecerte que leas y escribas sobre mí y sobre mi vida esta historia y tantas más, que hayas vuelto después de tanto tiempo y que te dieras cuenta de que no estaría tan mal intentar algo, agradecerte este sentimiento que creas en mí y todo lo que con ello acarrea, incluyendo la sinceridad y buena comunicación que hay entre nosotros, quiero agradecerte pintar un cielo distinto cada día para que yo lo vea, quiero agradecer a Dios por ponernos en el mismo canal y en la misma sintonía y hacernos vivir esto.
También es la primera vez que me mantengo al pendiente de un partido de los gatitos y que escucho un poco de metal aunque sea porque es el tono de mensajes de tu celular.
Te quiero DPC, gracias por hacerme descubrir el amor.
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